Es curioso..cuando fumaba tabaco y ahora cuando fumo cachimba, el ansia de darle una calada no es más por saciar las ganas de fumar, de notarme el humo bajar, sino por echar el humo..siempre me ha apasionado, incluso desde pequeño cuando sales a la calle esos días de invierno yendo al cole y..echas ese vaho que a primeras te sorprende muchísimo, y que cuando eres consciente quieres que salga más y durante más tiempo. Disfruto viendo salir esa columna de gases que en un principio se muestra más espesa, incluso con sensación de solidez (sobre todo en la cachimba cuando hago aros), una gran pena que conforme va pasando el tiempo se deshace, las partículas que formaban esa columna se van separando, cogiendo cada una su camino, separándose para no juntarse más.
Por suerte, puedo provocar otros aritos, y hacer otras mil tonterías con esas columnas de humo.
Post dedicado a todas las comunas de humos, aritos y demás formas o intentos de ellas que se esfumaron para no volver.

No hay comentarios:
Publicar un comentario